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3.12.08

¿enfado o decepción?




El enfado es reversible, la decepción tiene difícil cura

Entiendo:

- Que somos diferentes
- Que pensamos diferente
- Que todos necesitamos nuestro espacio
- Que queremos cosas diferentes
- Que todos nos equivocamos
- Que todos podemos hacer daño en un momento determinado.

No entiendo:

- Que me mientan, porque hace que pierda la confianza en esas personas, y la confianza en alguien es la única forma de amistad que conozco.
- Que me mientan aún a sabiendas de que me voy a enterar, porque es un insulto a mi inteligencia y una humillación a mi persona.
- Que las personas se mientan a sí mismas, porque si no nos respetamos a nosotros mismos no sabremos respetar a los demás, porque si no nos queremos a nosotros mismos, no podemos exigir a los demás que nos quieran.
- Que me utilicen cuando me necesiten y que huyan de mi cuando no me necesitan, porque soy un ser humano y tengo sentimientos y dignidad y además no me lo merezco.

3.12.07

Cenicienta


La chica que se refugia entre estas líneas es lo más parecido que conozco a la cenicienta. Siempre esforzándose de sol a sol para fines que a veces ni siquiera sabe que sentido pueden dar a su vida y con la autoestima tan inestable como un tambaleante duro de canto.

A veces, algunas pocas veces, se decide a tirar de la varita de su hada madrina, y convierte la calabaza en carroza, los pantalones vaqueros rasgados de ácido en minifalda, los calcetines en medias, el forro polar en una camiseta despechugada, y cambia la cola por una melena desenfadada, la cara de cansancio por una sonrisa, y se pinta y sale a la calle con ganas de comerse el mundo.

Y entonces es cuando suele ocurrir todo,… él se acerca y pronuncia las palabras mágicas que romperán el hechizo: “estás guapísima esta noche”, que es lo más parecido que ella ha oído jamás a: “los 364 días restantes del año eres un autentico cardo borriquero”, y la moneda termina por caer de uno de los lados en los que la carroza vuelve a ser calabaza, la alegría torna a “me quiero ir a mi casa”, y los sortilegios dejan paso, de nuevo, a la realidad…

Afortunadamente, llegará el día en que cenicienta se pase por el forro la opinión de príncipes tan mediocres que solo tengan ojos para la primera que gaste una talla 36 de pie o de vaqueros, y que viven en palacios donde parece que los espejos escasean, porque cenicienta no aspira a ser perfecta, sino a ser feliz. Colorín colorado…

15.11.07

15 de noviembre

Me despierto, enroscada en el edredón, y soy consciente de que podría abrir los ojos, pero realmente no me apetece, apago el despertador a tientas, como cada mañana, sabiendo que dentro de cinco minutos volverá a sonar, y yo volveré a apagarlo y a darme la vuelta y todo se repetirá durante al menos 20 minutos. He tenido de nuevo pesadillas, se está convirtiendo en algo habitual, no son pesadillas extremadamente violentas, pero tampoco son sueños agradables. Son sueños que me hablan de situaciones en las que no se si me gustaría encontrarme y en las que se exactamente como actuaría. Negando lo que quiero hacer, y haciendo lo que debo hacer por lógica, siguiendo la razón y las normas de ciudadanía. Al despertar, me encuentro en ese momento único del día en el que puedo estar conmigo misma y en el que tengo la libertad de fantasear en mi cabeza con lo que necesitaría hacer.
Anoche estuve viendo la película Tierra, totalmente recomendable, mejor dicho, imprescindible, y he vuelto a sentir, como tantas veces, que necesito un poco de aire. Hace tiempo que lo llevo diciendo, que necesito que me de el sol, que necesito salir de excursión, pero nadie me hace caso. En realidad me encantaría ir sola, escaparme cualquier día y tumbarme en cualquier bosque, pero ya no quedan refugios en los que encontrar un poco de paz, todo está atiborrado de gente por todos sitios. Me encantaría que fuese verano, después de dos años sin verano hecho de menos desmesuradamente unos cuantos meses de calor. Me encantaría que fuese una tarde de verano y tumbarme en la arena de una playa solitaria, tumbarme desnuda y bañarme en una de esas playas cristalinas en las que te rodean los peces, parece mentira pero en Murcia aún hay sitios donde esas cosas me pasan, en días calmados cuando no hay mucha gente en la playa. Me gustaría estar sola y no tener la sensación de que no estoy cumpliendo con mi obligación, que debería estar en el trabajo, que me falta tiempo y lo estoy perdiendo. Evadirme de la constante sensación de que no soy una buena hija, ni una buena hermana, ni una buena novia ni una buena amiga.
Me siento agotada, y realmente no es que trabaje demasiado, sinceramente se pasan los días y no me cunde en el trabajo, pero me siento bloqueada.
Me gustaría poder dejar de protestar, porque me paso la vida metiéndome en la vida de todo el mundo y diciéndoles lo que deben de hacer, me gustaría no necesitar estar siempre requiriendo la atención de los demás, ser un poco más autosuficiente, no echar tanto de menos a las personas que me importan. Me gustaría, al menos, saber que es lo que no quiero, porque aunque nunca supe realmente lo que quise, casi siempre tuve claro lo que no quería, y ahora ni tan siquiera esa parte la tengo clara.
Me gustaría que acabara esta sensación constante de que no tengo el control sobre mi vida y de intentar controlar cosas que no son controlables.
También me gustaría poder disponer de esa ventana donde poder asomarme a saber que pasa por tu cabeza, como tú la tienes para asomarte a la mía, para sentirme un poco menos vulnerable frente a esta desigualdad de condiciones. ..
Pero lo que más me gustaría sería tener la certeza de que estas sensaciones un día van a desaparecer y no van a volver, y voy a poder ser como esa gente normal que pasea por la calle, que parece que tienen una vida perfecta y son felices...lo son, verdad?

17.10.07

" Y el hombre destruye aquello que más ama
en campo abierto, o en una emboscada;
algunos con la suavidad del cariño,
otros con la dureza de la palabra,
los cobardes destruyen con un beso,
los valientes destruyen con la espada"
Oscar Wilde
El otro día me encontraba discutiendo por teléfono con Carlos cuando mi padre me dijo "Niña...¡esas formas!, son lo único que tenemos...". Se me cayeron dos cosas, por un lado la cara de vergüenza, por otra la baba, porque a mis casi 30 otoños no he superado el complejo de Edipo, y creo que nunca lo superaré.
Este fin de semana me puse a frivolizar mientras que un amigo mío nos contaba que esta luchando por sacar adelante cosas que en cierta parte son sus sueños, y tal vez solo por el hecho de que lo admiro por tener el valor de llevarlos a cabo y siento que ya no formo parte de ese mundo. "Dime de que presumes y te diré de que careces", presumimos de que no nos interesan ciertas cosas que en el fondo nos interesan.
Yo destruyo con la dureza de la palabra, y a veces con la dureza del silencio, pero soy especialista en destruir las cosas que me importan, y a veces me sorprendo de como algunas personas siguen a mi lado.

11.10.07



Se ha suspendido el concierto Serrat-Sabina, Sabina-Serrat, ¿que podría decir? Que mi gozo en un pozo, que mira que nunca llueve en Murcia y para un día que se pone a llover se tiene que poner precisamente hoy, y que me he quedado sin regalo de cumpleaños...
y encima esta misma mañana me ha caído una multa.
¡No falla!, comienza la etapa más negativa y dura del año, por mucho que una se empeñe en luchar contra los elementos...