Me encantan esas gotas que se deslizan suavemente a través del cristal entre sus paralizadas hermanas.
Lo que más me gusta, no es solo que hayan encontrado razones “de peso” para dejarse llevar y desmarcarse, sino que a su paso van cogiendo un poquito de las gotas que se cruzan por el camino, y ese es el combustible del que se nutren para avanzar; y además no olvidan dejar un poquito de si mismas en su recorrido y trazar una fina estela que abra camino a quien desee seguir su ejemplo.
Hay mucho que aprender de los diminutos detalles de la vida, verdad?
BIENVENIDA PRIMAVERA
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He tejido este bolso para una amiga que acaba de cumplir 10 años. El
patrón, como casi siempre, lo he improvisado sobre la marcha. Lo he llamado
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Hace 20 horas

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